jueves, 25 de agosto de 2022

LA ORACIÓN DE AUTORIDAD.

 Hay muchos tipos de oraciones: de alabanza, de acción de gracias, de petición, de intercesión, pero hoy aprenderemos sobre la oración de autoridad.

La oración de petición va desde la tierra al cielo, pero la oración de autoridad va del cielo a la tierra (hacia abajo) ¿en que consiste este tipo de oración?  Consiste en estar firmes en la posición celestial que Cristo nos ha dado y utilizar dicha autoridad para resistir las obras de satanás, ordenando lo que Dios ha ordenado.

Leamos Efesios 1:20-22 20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero; 22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”

¿En nuestro tiempo en donde tiene su origen la oración de autoridad?, lo tiene en la ascensión de Jesucristo, ya que cuando el ascendió abrió un nuevo camino al cielo, Cristo esta ahora por encima de todo principado, autoridad, poder, señorío y por encima de todo nombre, esta es la actual posición de Cristo, esto significa que Satanás y sus subordinados estén debajo de sus pies.

Puesto que Cristo esta sobre todo puede dominar a los espíritus inmundos y todo lo que pertenece a Santanas.

Leamos efesios 2:6 “y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”,

La ascensión manifiesta una nueva posición, poque su palabra dice “que el nos resucito y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”, entendemos que estamos sentados en los lugares celestiales junto con él, entonces como Cristo está ahora en el cielo por encima de todo incluyendo sus enemigos, así también nosotros estamos por encima de ellos.

Leamos Efesios capítulo 6: 10-12 10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12 porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” 

Significado de la palabra “Amen”.

Hemos aprendido que significa “así sea” pero realmente significa “Así será”, cuando decimos Amen a la oración de alguien estamos afirmando que así será y lo que pide se cumplirá, la oración por la cual podemos orar así es porque tenemos una posición celestial.

Satanás comienza su obra haciéndonos perder nuestra identidad y posición celestial por ser una posición de victoria.  Santanas querrá afligirnos, nos tentara, confundirá o engañara, pero si permaneces firme puedes responder con autoridad “Asi como Cristo esta en el cielo, yo también estoy en el cielo junto con el” aferrándonos a nuestra posición celestial.

Leamos Marcos 11:23-24 23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”

Pensamos que orar a Dios siempre debe ser así “Dios por favor, quita este monte, ¿puedes lanzarla al mar te lo suplico?”, pero los versículos 23 y 24 nos enseñan algo totalmente distinto porque Dios no exhorta a hablarle a la montaña y darle un mandato directo a la montaña “quítate y échate al mar”.

De esto aprendo que la oración de autoridad no consiste en pedir a Dios que haga algo, sino utilizar la autoridad que Dios nos da para resolver directamente el problema o la situación.

El monte puede representar la dificultad que se nos presenta en el camino y nos bloquea, ya sea en lo personal, familiar, laboral, lo económico o en la salud, pero hoy Dios nos dice que debemos hablarle a ese monte y decirle “quítate y échate”, “apártate y déjame” o bien “en el nombre de Jesús te ordeno que te apartes y no estorbes mas”.

Veamos un ejemplo en Éxodo 14 versículos 15 y 16, 15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. 16 Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.”

Cuando Moisés saco a Israel de Egipto, ellos tenían un serio problema ya que delante de ellos estaba el mar rojo y detrás de ellos los venían persiguiendo los egipcios, el pueblo clamo a Dios y también murmuraron contra Moises, ¿Cómo reacciono Moisés?.

La palabra dice que “Moisés clamo al señor, pero Dios le dijo “¿Por qué clamas a mi? Dia a los hijos de Israel que marchen.  Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar en seco”.

La vara que Dios le dio a Moisés representa autoridad, entonces el mensaje que Dios quería a dar era el siguiente “no necesitas clamar a mí, usa la oración de autoridad, manda al mar que se parta en dos y yo obrare”.

Solo la oración puede mover el poder de Dios y por ende mover todas las cosas. La oración de autoridad consiste en no hacer nada por la fuerza sino hacerlo todo por medio del trono de Dios.

 

La biblia dice que somos más que vencedores, pero no se puede ser un vencedor sin ser un guerrero de oración.  Tenemos que utilizar la oración para vencer las diversas actividades de los demonios.  En el servicio, en una reunión como esta, en las conversaciones, en nuestro hogar, podemos declarar “Señor, aparta todos los espíritus malignos y prohíbeles que realicen cualquier actividad en este sitio”.

Leamos Mateo 18:18 “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo”.

La oración de autoridad puede dividirse en dos partes, la primera se refiere a atar y la segunda en desatar, por ejemplo, hay muchas situaciones o personas que necesitan ser atadas por nosotros y Dios lo hará también en el cielo, personas que tienen un vicio o se han alejado de Dios.

También la obra de Satanás debe ser atada porque cada vez que prediquen o compartan su testimonio Satanás estará obrando en las mentes de las personas susurrándoles muchas palabras e inyectándoles muchos pensamientos que van en contra de Dios.

En otras ocasiones debemos orar para desatar, por ejemplo, hay personas que tienen miedo de hablar de Dios o de compartir su testimonio, otras deben salir y servir sin embargo se sientes atadas como si estuvieran paraliticas, otros los ata el trabajo, el negocio, la familia y argumentan que no tienen tiempo para Dios, en fin hay personas que están atadas por toda clase de cadenas. Podemos pedirle a Dios que los libere, que los desate.

También en lo económico, Satanás aprieta nuestro bolsillo y ataca nuestras finanzas, pero debemos orar a Dios para que desate la prosperidad, abundancia y provisión.  Ataremos todas las cosas contrarias a la voluntad de Dios y desataremos la verdad de Dios para que alcance a muchas personas y las haga libre.

Cada uno de nosotros debemos estar sometidos a la autoridad de Dios para poder ejercer la oración de autoridad, si estamos sujetos a la autoridad entonces los demonios y potestades nos temerán y estarán sujetos a nuestra autoridad.

Para finalizar la biblia nos revela que hay una estrecha relación entre la oración, el ayuno y la autoridad, la oración y el ayuno encienden la fe, la oración de fe se puede convertir en oración de autoridad, esta ultima es muy importante y poderosa.

Oremos para que Dios nos de la fuerza y la gracia para poder ser verdaderamente guerreros de oración por amor a Dios, a su obra y a los nuestros, ejerciendo su autoridad como vencedores, para que la victoria de Cristo se manifieste.



domingo, 3 de julio de 2022

LA TIERRA GOBIERNA EL CIELO A TRAVÉS DE LA ORACIÓN

 Leamos el versículo de San Mateo 18:18 “de cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

¿Qué es característico en este versículo?, nos muestra que no es el cielo que ata primero sino la tierra, no es que el cielo desate primero, más bien es la tierra, cualquiera que sea el asunto que haya de ser atado o desatado todo comienza en la tierra.

Podemos concluir que la acción de la tierra precede a la acción del cielo, esto quiere decir que lo que pase en la tierra repercute en el cielo, de allí el título del mensaje “la tierra gobierna al cielo” pero para lograr esto se necesita la voluntad y colaboración del hombre.  El cielo desea hacer, pero no actuara de inmediato; esperara a que la tierra haga primero para después actuar.

Leamos Ezequiel 36:37Así ha dicho Jehová el Señor: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para hacerles esto; multiplicaré los hombres como se multiplican los rebaños. “

Este versículo encierra un principio importante, Dios declara que si la casa de Israel le solicita que haga algo el lo hará para ellos.   Dios tiene un propósito ya determinado, pero él no lo llevara a cabo inmediatamente hasta que se lo pida la casa de Israel.

El hombre no puede forzar a Dios a que haga lo que él no quiere hacer o que vaya en contra de su naturaleza, pero si podemos pedirle que haga lo que el desea y está dispuesto a hacer, por eso es muy importante que estudiemos la biblia para conocer cuál es su voluntad, por el hecho de conocer la voluntad de Dios podemos decirle “Dios, queremos que tu hagas esto y lo otro” y nuestra oración será fuerte y poderosa.

Una voluntad armoniosa

Dios creo al hombre con la capacidad de tener libre albedrio, puede decidir si oye o no oye a Dios, así como Dios tiene su voluntad tambien la tiene el hombre, el problema radica cuando la voluntad del hombre no está de acuerdo con la voluntad de Dios, porque esto restringe e impide que se cumpla la autoridad de Dios en la tierra.

Debido al pecado, el hombre no quiere hacer lo que Dios quiere, por ejemplo, si Dios quiere hacer mucho el hombre quiere hacer poco, si quiere bendecirte con grandezas el hombre se conforma con poco, si Dios desea obrar de forma grandiosa el hombre prefiere obrar de forma minúscula.

 

Con esto no quiero decir que Dios se haya equivocado, recordemos que Dios es perfecto, él quiere que el hombre obedezca plenamente sin forzarlo, el desea que el hombre ejerza su libre albedrio para decidir obedecer a Dios y es allí donde de manifiesta la gloria de Dios.

En la eternidad venidera la voluntad de hombre será aun libre, pero estará en concordancia con la de Dios, el hombre estará al lado de Dios dispuesto a cumplir su voluntad.  Dios está en el cielo; El no obrara hasta que obtenga la cooperación y  la voluntad que esta sobre la tierra, él tiene que contar con la voluntad del hombre, esto significa que hasta que la tierra lo desee y lo pida entonces él lo hará.

 

Tres principios grandiosos:

Los creyentes en Cristo necesitan comprender que el ministerio de la Iglesia no consiste solo en la predicación del evangelio, el ministerio de la iglesia el hacer descender a la tierra la voluntad que está en el cielo, y ¿Cómo realiza esto la iglesia? mediante la oración.

Despues que la iglesia conoce la voluntad de Dios, debe abrir su boca para pedir que se haga esa voluntad, ¡esto es oración!, la oración como obra o ministerio significa que nos colocamos al lado de Dios y deseamos lo que el desea, si la Iglesia quiere Dios tambien querrá.

La oración echa conforme a la voluntad de Dios es poderosa, cuando la iglesia ora significa que ha descubierto la voluntad de Dios y ahora la está expresando, por último, la oración no es solo pedir tambien es hacer una declaración de fe.

Principio no. 1: Pronunciar la voluntad de Dios.

Leamos de nuevo el versículo 18 “de cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

Aquí descansa un principio de suma importancia, cualquier cosa que la iglesia ate será atada en el cielo y cualquier cosa que la iglesia desate en la tierra será desatada en el cielo, Dios obra hoy a través de la iglesia, a través de cada uno de nosotros, él no puede hacer su voluntad a menos que lo haga por medio de la Iglesia.

La medida del poder de la Iglesia determina la medida de la manifestación del poder de Dios, porque él se manifiesta hoy a través de la iglesia, así como en el pasado Dios se manifestó en Cristo y la manifestación de Dios fue tan grande como la de Cristo, en el presente la manifestación de Dios depende de la capacidad de la Iglesia.

Dios en el cielo se propone hacer algo, pero no lo hará hasta que haya movimiento en la Tierra. Muchas son las personas y cosas que se oponen a Dios y Dios espera que sean atadas, ¿habrá alguien en la tierra que ate lo que Dios quiere atar y desate lo que Dios intenta desatar?

Necesitamos comprender que en todas las cosas que Dios obra hoy en la tierra busca que la Iglesia este con él, Dios se manifiesta a través de la iglesia, cualquier cosa que el hace hoy la hace con la cooperación de la Iglesia y de cada uno de nosotros.  La Iglesia es el vaso escogido por Dios en el cual está depositada su voluntad, para que ella pueda pronunciar en la tierra la voluntad de Dios.

OJO no quiere decir que Dios no sea todopoderoso porque en realidad él lo es, sin embargo, la totalidad del poder de Dios solo puede manifestarse en la tierra a través de un canal, no podemos aumentar o detener el poder de Dios, pero si obstruirlo o restringirlo de hacer lo que él quiere hacer.

Hay muchos hermanas y hermanos que llevan sobre si cargas muy pesadas desde la mañana hasta la noche, pero se sienten cargados porque no oran, si no practicamos la oración nos sofocaremos hasta sentir que estamos muertos, hermanos cada vez que nos sintamos así debemos entender y reconocer que no hemos cumplido nuestro ministerio de orar delante de Dios,  si esta carga existe sobre ustedes hagan el esfuerzo de orar media hora como mínimo, cuando más oramos más ligera se vuelve la carga hasta desaparecer.

En conclusión ¿En qué consiste entonces el ministerio de oración del hombre y de la Iglesia de Cristo?, consiste en que Dios diga a la iglesia que es lo que el desea hacer, para que la iglesia pueda orar por ello para que suceda. La iglesia debe aceptar y declarar en la tierra la voluntad de Dios.

Principio 2: Armonía en el Espíritu Santo.

¿Como debe la iglesia realmente atar y desatar?, leamos Mateo 18:19 Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.  Este versículo nos muestra que el Padre hará lo que le pidamos, pero es necesario que dos o más de nosotros estemos en armonía, esto es lo que se le conocemos como la unidad del cuerpo o bien la unidad en el Espíritu Santo.

El principio de dos personas es el principio del cuerpo de Cristo tambien conocida como la iglesia. Si nosotros no oramos en unidad y armonía del Espíritu Santo, podemos orar, pero el cielo no atara lo que usted ate, ni desatara lo que usted desate.

Es importantes que dos o más personas se pongan de acuerdo para estar en armonía, el solo hecho de tener la misma meta no garantiza la ausencia de discordia, la igualdad de propósito no significa necesariamente armonía porque en la carne es muy difícil tener armonía, solo cuando entregamos nuestra carne para que Jesús se ocupe de ella y comenzamos a vivir en el Espíritu Santo entonces allí tendremos armonía.

Únicamente en el cuerpo de cristo podemos hallar la armonía entre cristianos, solo allí existe la usencia de rivalidad y nuestra oración grupal tambien estará en armonía y estaremos capacitados para ser los voceros de la voluntad de Dios.

La oración como ministerio de la iglesia consiste en orar en la Tierra de tal modo que se produzca una acción en el cielo.  La mayoría de las veces tenemos necesidades personales por las cuales pedimos a Dios y el nos responde, pero debemos comprender que la oración no es solo para uso personal, la oración es un ministerio, una obra preciosa, la oración aquí en la tierra es un ministerio y un trabajo asignado a la iglesia o sea a todos nosotros.

Dios desea hacer algo y es responsabilidad de la iglesia orar para los planes y voluntad de Dios se puedan realizar en la tierra, para que así Dios cumpla con sus propósitos. Hay muchos asuntos que están archivados en el cielo, muchas gestiones se han quedado varadas simplemente porque Dios no puede hallar una salida o un canal para que descienda a la Tierra.

Una de las principales tareas de la iglesia es servir con un canal para la voluntad de Dios, el desea hacer algo, pero la iglesia prepara el camino con oración para que Dios desponga de una vía para que descienda a la tierra.

Cuando Dios da la visión y abre los ojos de las personas para que vean su voluntad, entonces la gente comienza a orar. Cuando dos o mas personas se ponen de acuerdo tienen una sola meta que es la de decir “Dios queremos que hagas tu voluntad con en el cielo así tambien en la tierra”.

El grado en que Dios obra hoy está gobernado por el grado de oración de la iglesia, la manifestación del poder de Dios esta determinado por la oración de la iglesia, la grandeza del poder de Dios es circunscrita por la grandeza de nuestras oraciones tanto en lo personal como en lo grupal.

En los cielos el poder de Dios es ilimitado, únicamente aquí en la tierra su poder está condicionado a cuando ore la iglesia y con cuanta fe oremos nosotros, ¿Cómo puede la iglesia hacer una oración pequeña cuando presenta a un Dios de abundancia y todopoderoso? nuestras oraciones deben ser grandes, tremendas y poderosas, no hagas peticiones pequeñas ante un Dios tan grande.

 

Principio 3: Congregados.

Mateo 18:20 “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

¿Por qué hay un poder tan grande sobre la tierra? ¿Por qué el orar en armonía es tan eficaz? ¿Qué es lo que proporciona tanto poder a una oración armoniosa echa entre dos o más personas? El versículo 20 nos dice que la razón es que en dondequiera que somos convocados a reunirnos en el nombre de Jesús, la presciencia de El mismo estará allí.

Cuando nos reunimos en el nombre de Jesús allí hay acuerdo, hay armonía, Jesús está presente en esta reunión y él se pone hombro a hombro a trabajar junto a nosotros, junto a su iglesia, porque su nombre esta sobre todo nombre.

Oremos para que de ahora en adelante nuestra oración no sea solo personal, que sea nuestro ministerio, nuestra responsabilidad, para atar lo malo y desatar en la tierra las promesas y bendiciones de Dios, que seamos un canal para que Dios pueda hacer su voluntad y pueda hacer todo lo bueno que él quiere hacer y que cada vez que nos reunamos estemos en un mismo acuerdo y armonía para que nuestra oración sea poderosa, eficiente y obtenga la respuesta a nuestras peticiones.





sábado, 25 de junio de 2022

FUIESTE PLANEADO PARA AGRADAR A DIOS

 Salmos 149:4 “Porque el Señor se complace en su pueblo”.

Existes para el beneficio, gloria, propósito y deleite de Dios.

El primer propósito en la vida debiera ser agradar a Dios con tu vida, vivir para complacerlo, cuando logres entender completamente esta verdad nunca más te sentirás insignificante.

Salmos 149:4 dice “Porque el Señor se complace en su pueblo”, podemos disfrutar y sentir placer porque Dios nos creó a su imagen. Solemos olvidarnos que Él también tiene emociones. Dios ama, se deleita, siente placer, se alegra, disfruta y hasta se ríe.

Agradar a Dios se conoce como “adoración”, la Biblia dice en Salmos 147:7 que “él se complace en los que lo adoran, en los que confían en su gran amor”. Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración.

La adoración es tan natural como comer o respirar, si no adoramos a Dios, encontraremos un sustituto para adorar, y hasta podríamos acabar adorándonos a nosotros mismos o a un idolo.

Juan 4:23-24 dice “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”.

Para muchas personas, la adoración es sinónimo de música. La adoración no tiene nada que ver con el estilo, el volumen o el ritmo de una canción. Dios ama todos los estilos musicales porque Él los inventó.

La adoración es mucho más que música, la adoración es un estilo de vida, si cuando le cantamos lo hacemos en espíritu y en verdad, eso es un acto de adoración.

La música “cristiana” no existe como tal, sólo hay música con letra cristiana. Lo que convierte una canción en sagrada son las palabras, no la melodía. No hay melodías espirituales, si tocaras una canción sin palabras, no habría manera de reconocerla como “cristiana”.

 Cuando adoramos, nuestro objetivo debería ser complacer a Dios, no a nosotros mismos. La mayoría de los cultos “de adoración” también incluyen elementos de comunión, de edificación y de evangelización, y adorar sí tiene sus beneficios; pero no adoramos para darnos gusto, muestro principal motivo debe ser glorificar a nuestro creador y complacerlo o agradarlo.

La adoración no es sólo para el servicio religioso, es parte de nuestra vida. Se nos dice que debemos adorarlo continuamente y alabarlo “¡desde el amanecer hasta que el sol se ponga!”. La alabanza debería ser la primera actividad de la mañana cuando despertamos y lo último que hacemos por la noche, antes de cerrar los ojos para descansar.

Colosenses 3:23-24 dice “23 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.”

Cualquier actividad puede transformarse en un acto de adoración cuando la hacemos para alabar, glorificar y complacer a dios.  Este es el secreto para una vida de adoración: hacer todo como si lo hicieras para Jesús.  El trabajo se convierte en adoración cuando se lo dedicamos a Él y lo llevamos a cabo conscientes de su presencia.

Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tu creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas”.



domingo, 19 de junio de 2022

PIDELE AL SEÑOR

Jesús nos enseñó a pedir, entonces anhelemos y pidamos que el Espíritu Santo este en nuestra vida.

Pedid y se os dará (Lucas 11:9-13)

“9» Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. 10 porque todo el que pide recibe; el que busca encuentra; y al que llama, se le abre.  11» ¿Quién de ustedes que sea padre, si su hijo le pide[f] un pescado, le dará en cambio una serpiente? 12 ¿O, si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡Cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!»”

·         Pedir a Dios con libertad es una actitud de hijo, si Jesús nos enseño a pedir es porque él sabe que el Padre está dispuesto a dar.

·         En el versículo 9 y 10 podemos ver que cada acción tiene una consecuencia, la fe debe ir acompañada de acciones para que sea efectiva.

·         Debemos buscar y pedir que el Espíritu Santo este con nosotros.

Dios quiere darme (Mateo 7:7-11)

7» Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. 8 porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. 9» ¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente? 11 pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡Cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!

·         Dios tambien quiere darnos buenas cosas aparte del Espíritu Santo, cuando leemos “buenas cosas” en el texto original en griego se refiere a algo bueno, de beneficio, saludable, agradable.

·         Pero para recibir necesitamos fe con obras (no solo palabras), así como debemos tener fe para pedir al Espíritu Santo que nos llene tambien debemos tener fe para pedir las cosas buenas que Dios quiere darnos.

·         Debemos conocer a Dios en su faceta de padre bueno y fiel proveedor.

Tambien debemos dar (Mateo 7:12)

“12 Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.”

·         Dios quiere darnos si nos acercamos a él y pedimos confiadamente como hijos.

·         ¿Cuántas personas quieren recibir de Dios, pero se les olvidad dar? La clave de pedir y recibir esta en cuanto estamos dispuestos a dar.

·         El versículo 12 nos enseña que debemos tratar a otros, así como queremos ser tratados, entiéndase dar a otros, así como quisiéramos que nos den.

·         Debemos ser de las personas que comparten con otros de lo que tenemos, de las bendiciones que Dios nos da.

·         OJO: una persona con un padre tan generoso como Dios debe ser igual de generoso con los demás.

·         Las buenas cosas que Dios nos da, así como el Espíritu Santo son para compartir.

Conclusión:

·         Quítate el miedo de pedir a Dios, no es malo pedirle cosas materiales.

·         Así como Dios desea darte su Espíritu Santo tambien quiere darte todo lo que necesitas en tu vida.

·         Dios como buen padre quiere proveerte en todo y el espera que imitemos esa generosidad dando a otros tambien, el día de hoy toma la decisión de ser una persona generosa.

·         Pídele a Dios una mayor porción de su Espíritu, atrévete a pedirle por un sueño y por lo que necesitas.

Juan 3:16 dice “16» Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”

Si Dios ya nos dio a su hijo lo más valioso del universo ¿Cómo no nos dará todo lo que necesitamos?, entonces siéntete en la libertad de acercarte y pedir en el nombre de Jesús.

 


 

 

 


domingo, 5 de junio de 2022

LA MAYOR PROMESA DE JESUS: LA VENIDA DEL ESPIRITU SANTO

Primera parte: Les conviene que yo me vaya (Juan 16:5-13)

Juan 16: 5 “Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros. 5 pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6 antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7 pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. 8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.  12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”

Imagina este momento: Jesús les habla a sus discípulos acerca de todo lo que pasaran a causa de su nombre y de como el debe irse.   Si caminaste 3 años con Jesús, viste sus milagros, escuchaste de primera mano sus parábolas, comiste y platicaste con el durante ese tiempo, lo menos que podrías querer es que se vaya.  Pero lo que mas llama la atencion en este pasaje es que Jesús les dice “Les conviene”. 

¿Porque Jesús habrá dicho eso? ¿Como es posible que sea conveniente que Jesús se vaya?

Jesús aclaro esto diciendo que el Espíritu Santo vendría cuando el ya no estuviese.  Esta fue la mayor promesa que les dio a sus discípulos y fue a través del cumplimiento de ella que ellos lograron llevar el evangelio a la mayor parte del mundo.

La Biblia menciona que hay tres posiciones del Espíritu Santo con relación a las personas, a un lado acompañando, dentro de nosotros y sobre nosotros. En el evangelio de Juan 14:17-18, se describen las dos primeras: “Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ven ni lo conoce.  Pero ustedes si lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes.” Y en Hechos 1:8 se menciona la tercera sobre nosotros.

La primera posición del Espíritu Santo respecto a las personas es cuando aún no son creyentes. Ahí el Espíritu Santo está a un lado de la persona acompañándola, convenciéndole de que necesita arrepentirse de sus pecados y poner su fe en Jesús tal y como lo dice Juan 16: 8-98 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí”.

La segunda posición del Espíritu Santo es cuando creemos en el evangelio. En ese momento, Dios nos da un nacimiento espiritual y pone su Espíritu en nosotros. Digamos que entonces el Espíritu Santo está adentro. Cuando esto sucede, podemos empezar a relacionarnos con Dios. Y esta relación es la principal función del Espíritu cuando está en los creyentes.

 

Efesios 1:13 “En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.

 

Gracias a este nuevo nacimiento espiritual y a esta relación, nosotros deseamos más de Dios; entendemos su Palabra; y la atesoramos. Es gracias a que tenemos morando al Espíritu Santo en nosotros que ahora buscamos dejar de pecar, que deseamos adorar verdaderamente. Y es gracias a Su Espíritu en nosotros que podemos orar y relacionarnos con el Padre.

Segunda parte: Recibiréis poder (Hechos 1: 8-9)

Hechos 1: 8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.”

“Recibirán poder y me serán testigos”, estas fueron las palabras de Jesús antes de ascender al cielo y fueron clave para la vida de ellos. Siempre que Dios nos da algo es para poder cumplir una función y un propósito, la tercera posición es cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros.

La gente, comúnmente piensa que la llenura del Espíritu Santo se expresa en “grandes” manifestaciones o en “grandes” milagros, como posiblemente sería hablar en lenguas, sanar enfermos, expulsar demonios, pronosticar eventos futuros y cosas semejantes. Pero lo cierto es que la llenura del Espíritu Santo no solo se manifiesta de esa forma, sino que también lo hace, principalmente, de maneras menos espectaculares: al compartir el evangelio a un desconocido, cuando te conmueve hasta las lágrimas una alabanza o cuando te alejas de alguna tentación, por poner algunos ejemplos.

Para poder vivir como un genuino seguidor y discípulo de Jesús, es necesario ser llenos del Espíritu Santo.  Efesios capítulo 5 el apóstol Pablo describe como debe conducirse el creyente en su vida cotidiana, entre las cosas que menciona Pablo no hay tareas espectaculares, por ejemplo, andar en paz y humildad, vivir alabando, amar a las esposas, sujetarse a los maridos, trabajar con esfuerzo, honrar a los padres y cosas semejantes. Y aunque estas tareas parecen cotidianas, el apóstol sabe que son imposibles de realizar sin la llenura del Espíritu de Dios.

A veces cometemos el error de creer que solamente las manifestaciones espectaculares del Espíritu son las que demuestran que alguien está lleno de Él, recordemos que esos son Dones o regalos que el espíritu Santo da (profecía, hablar en lenguas, sanidades, etc).

Debemos entender que, en cualquier cosa que el Señor nos ponga por delante para que realicemos, necesitamos hacerlo con su poder y que Él lo haga en nosotros. No importa si es una cosa pequeña o grande a nuestro parecer, por último, recordemos que cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros no podemos hacer otra cosa que anunciar a Cristo, es una reacción ante su poder.

Tercera parte: Su llegada (Hechos 2:1-4 y 2:38-41)

Hechos 2: 1 “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”

Hechos 2: 38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. 40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 41 así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”

La llegada del Espíritu Santo fue como ninguna otra, un estruendo en el cielo, un viento recio.  Su promesa había llegado.  Leemos a lo largo de todo este capítulo como el Espíritu de Dios lleno a los discípulos y como Pedro y los demás se levantaron a hablar de Jesús, de su obra y tres mil personas creyeron y se convirtieron al señor.

Este momento es clave porque vemos a Pedro siendo afirmado, un Pedro que ve cumplirse la promesa de que seria pescador de hombres.  Eso solo podía lograrse con el poder del Espíritu Santo.  En ese momento Pedro y los discípulos entendieron por que Jesús les dijo que les convenia que el se fuera, el señor sabía que dejaba a sus discípulos en buenas manos porque el Espíritu Santo vendría a continuarla obra en esta tierra.   Los discípulos no quedarían huérfanos porque el consolador estaba por venir.

Hay tres áreas generales en las que se mueve el Espíritu de Dios: una es glorificar a Cristo; otra en el amor; y también en la Santidad. Dentro de la tarea de glorificar a Cristo encontramos el evangelismo, la adoración, la dependencia de la gracia, etc. Dentro del área del amor encontramos todos aquellos sacrificios que hacemos hacia las personas en el nombre de Cristo. Y dentro del área de la santidad encontramos el arrepentimiento, la confesión de pecados y la resistencia ante la tentación, etc. Para todo esto necesitamos la llenura de Su Espíritu.

Para confesar un pecado a la persona que se ha traicionado es necesario el poder del Espíritu Santo. Para predicarle a un desconocido se necesita ser lleno del Espíritu de Dios. Para desprenderse del dinero y dárselo a alguien en necesidad, por amor a Cristo, se necesita el poder que viene de lo alto. Así que, si tú has hecho algo para Cristo que nunca hubieras imaginado poder hacer, has sido lleno de Su Espíritu Santo; aunque no necesariamente hayas expulsado un demonio, obrado una sanidad o algo por el estilo.

 

Conclusión y aplicación:

Hay momentos en los que parece que lo que esta pasando no nos conviene, momentos en los que podemos sentirnos desamparados y hasta huérfanos, pero es en esos casos cuando el poder del Espíritu Santo puede entrar en nuestra vida y cambiarlo todo.  Lo cierto es que, seguramente, si has nacido de nuevo has experimentado la llenura de su Espíritu, aunque probablemente ni te hayas dado cuenta.

 

Ministración y oración:

El espíritu de Dios quiere entrar en tu vida, consolar el dolor que puedas estar pasando y llenarte con su poder.  Tú vida no volverá a ser la misma despues de dejarlo entrar.  Es tiempo de conocer la mayor promesa de Jesús en nuestra vida: El Espíritu Santo.

Ezequiel 36: 26 -29 “26 Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. 27 infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes. 28 vivirán en la tierra que les di a sus antepasados, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. 29 los libraré de todas sus impurezas. Haré que tengan trigo en abundancia, y no permitiré que sufran hambre.”

Intercedamos por las personas para que puedan renovar su vida y estén dispuestas a caminar según los estatutos de la palabra de Dios y ponerla en obra.  Que Dios pueda ablandar sus corazones endurecidos, Amen.



domingo, 3 de abril de 2022

VENCIENDO EL MENOSPRECIO

 Venciendo el menosprecio

Leamos Mateo 26 del versículo 3 al 16 para ponernos en contexto.

El menosprecio no determina nuestro valor (Mateo 26:14-16)

¿Cuál podría ser el valor del Salvador del mundo?, y si pudiéramos asignar un valor tan preciado a algo como un ser amado ¿Qué valor sería?

Hay personas que le asignan un valor a nuestra vida según la percepción que tienen de nosotros, por ejemplo, donde vivimos, donde estudiamos, donde trabajamos, como vestimos, y con quien nos relacionamos.

Al señor Jesús, su discípulo Judas le asigno un valor al momento de traicionarlo, ¿cual fue ese valor? Treinta monedas de plata, lo que hoy en día equivale a $300 dólares, pocas veces en la historia se ha menospreciado tanto a alguien como Judas lo hizo con su maestro.

Quizás alguien no te valoro como lo merecías, pero OJO eso no determina tu verdadero valor.

Un precio incalculable. (Mateo 26:7)

Momentos antes de que Judas vendiera al señor Jesús por 30 monedas de plata, una mujer de Betania derramo un perfume de alabastro sobre el maestro.

¿Qué tenia de especial este perfume?, su precio equivalía al salario de un año de trabajo, en la costumbre hebrea las mujeres compraban y juntaban gota por gota de este perfume (ya que era muy caro) y lo guardaban para una ocasión muy especial como por ejemplo su boda.

Algunas personas se indignaron porque pensaron que era un desperdicio, pero no entendían que Jesús estaba siendo ungido para su sacrificio en la cruz y sepultura.

A algunas personas les seremos muy valiosos y a otras no, pero ¿Qué es lo realmente define tu valor?, la respuesta es simple: ninguna de las percepciones externas sobre nosotros puede definir lo que realmente valemos porque nuestro valor solo Dios puede determinarlo.

Nuestro valor lo determina Dios (Efesios 1:7 y Juan 3:16)

Efesios 1:7 dice “En el tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia”

Algunas personas pueden valorarnos o menospreciarnos según la percepción que tengan de nosotros, pero lo importante es valorarnos no por lo que tenemos o por lo que otros piensen de nosotros, sino por lo que valemos para Dios, nosotros valemos la sangre de Cristo y no hay nada más valioso que eso.

Leamos Juan 3:16 “porque de tal manera amo Dios al mundo que sacrifico a su único hijo para que todo aquel que en el crea no se pierda más tenga vida eterna”. 

Muchas personas tienen el concepto que la salvación es gratis y que no hay que pagar nada por ella y por lo tanto menosprecian su valor y pierdan de vista lo que Jesús debió hacer para que podamos disponer de ella.

La sangre de un ser santo, sin mancha y sin culpas era el único pago para satisfacer la justicia divina en relación con la paga por el pecado de la humanidad.

La justificación llega a nosotros cuando se utiliza la sangre de Jesucristo para pagar las deudas por nuestros pecados, por lo cual con la deuda ya saldada Dios puede acercarse a nosotros, abrazarnos, así mismo nosotros tenemos abierto el camino para poder ser sus hijos. 

En conclusión: para Dios sus hijos son lo mas valioso de este universo, si alguna vez te has sentido menospreciado, infravalorado y rechazado yo te animo a que vayas delante de Dios y deja que el con su amor te demuestre tu verdadero valor como persona y como hijo suyo a través de Jesús.



 

 

 

domingo, 27 de marzo de 2022

TODA OBRA DE DIOS ES PARA SU GLORIA

 Romanos 11:36 “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Primera parte: Todo es para El.

La gloria de Dios es el porqué de la existencia de todo, incluyéndonos a nosotros. Dios hizo todo para su gloria, pero te has preguntado ¿Qué es la gloria de Dios?  la gloria de Dios es la expresión de su bondad.

¿Dónde está la gloria de Dios? Bueno observa a tu alrededor, la vemos en todas partes, desde las formas de vida microscópicas hasta la extensión de las galaxias, en los atardeceres, en las estrellas, en el mar, el clima, en la naturaleza aprendemos que Dios es podero soy creativo. 

La gloria de Dios se ve mejor reflejada en Jesús, así lo dice San Juan 1:14 “aquel que es el verbo se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de amor y verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como hijo único recibió del Padre”.  Él es la luz del mundo, gracias a Jesús, no estamos más en oscuridad.

El mandamiento que tenemos es que debemos reconocer su gloria, honrar su gloria, declarar su gloria, alabar su gloria, reflejar su gloria y vivir para su gloria. ¿Por qué? ¡Porque Dios se lo merece! Isaías 43:7 dice “Porque yo los he creado para mi gloria, fui yo quien los formé”.

 Segunda parte: ¿Cómo puedo dar Gloria a Dios?

Leamos Juan 17:4 “Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me disté que hiciera”.  Jesús honró a Dios cumpliendo su propósito en esta tierra, nosotros tambien podemos honrarlo del mismo modo, por eso es importante que entiendas y tengas claro cuál es tu propósito de vida.

Hay muchas maneras de dar gloria a Dios, pero lo vamos a resumir en 5 propósitos principales de nuestra vida:

Primera: Glorificamos a Dios cuando le adoramos.

La adoración es más que alabanza, canto y oración, adoramos a Dios cuando disfrutamos de su compañía, es un estilo de vida que implica gozar de Dios, amarlo y entregarle nuestra vida para que la use de acuerdo con sus propósitos.

Él quiere que nuestra adoración brote del amor, de la gratitud y del gozo, no de la obligación, entonces cuando usamos nuestra vida para la gloria de Dios, todo lo que hacemos se convierte en un acto de adoración.

Segundo: Glorificamos a Dios cuando amamos a los demás.

Nuestra segunda gran responsabilidad en esta tierra es aprender a amar como Dios ama, porque Dios es amor, y así lo honramos, Jesús nos dijo en San Juan 13:34-35 “así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros”. 

Tercero: Glorificamos a Dios cuando nos asemejamos más a Cristo.

2 corintios 3:18 dice “Así que todos nosotros, con el rostro descubierto, reflejamos la gloria del Señor como si fuéramos espejos. Y el Espíritu del Señor nos va transformando de gloria en gloria, y cada vez nos parecemos más a él.

Cuando aceptamos a Jesús él nos da una nueva vida y naturaleza, nacemos de nuevo en alma y espíritu, con el nuevo nacimiento nos convertimos en miembros de la familia de Dios. Como todo padre él quiere que crezcamos hasta alcanzar la madurez espiritual, esta madurez consiste en pensar, sentir y actuar como lo haría Jesús.

Dios quiere continuar el proceso de transformación de nuestro carácter, cuanto más desarrollemos nuestro carácter conforme al de Cristo, más reflejaremos la gloria de Dios

Cuarto: Glorificamos a Dios cuando servimos a los demás.

1 Pedro 4:10-11 dice “cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas”

Dios nos diseñó de forma única en cuanto a talentos, dones, habilidades y aptitudes, no eres casualidad, Dios no te dotó de aptitudes para propósitos egoístas, cuentas con estas facultades para beneficiar y bendecir a otros.

Quinto: Glorificamos a Dios cuando le testificamos a los demás.

Dios no quiere que su amor y sus propósitos sean un secreto, una vez que conocemos a Jesús, El espera que la comuniquemos a los demás, todos nosotros podemos presentarles a Jesús a las personas y ayudarles a descubrir su propósito y prepararlos para la vida eterna.

En conclusion:

Vivir el resto de tu vida para la gloria de Dios requiere cambios en tus prioridades, en tus planes, en tus relaciones, en todo, algunas veces implicará el camino difícil en lugar del fácil, pero es momento de definirte ¿Para quién vivirás? ¿Para ti o para Dios? Jesús te dará todo lo que necesites para vivir para Él, no te preocupes, Dios te proveerá de todo lo necesario si decides vivir para él.

Dios te invita a vivir para su gloria, cumpliendo los propósitos para los que te creó, la verdadera vida comienza cuando aceptas a Jesús y adquieres un compromiso con él, lo único que necesitas hacer es aceptarlo y creer.

Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos no naciste por casualidad, Cree que te crearon para vivir por la eternidad, Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar tu pasado o lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte.

Acéptalo, Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador, Acepta que el perdono tus pecados, Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida, les pido que cierren sus ojos y me acompañen a hacer esta oración:

Señor Jesús creo en ti, en esta noche te abro a mi corazón y te acepto como mi señor y salvador, entra en mi vida, transforma mi ser, perdona mis pecados, inscribe mi nombre en el libro de la vida, si yo muero tengo la convicción que iré contigo, Amen.

Para finalizar leamos Juan 3:36 dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna” y Juan 1:12 “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”.