sábado, 25 de junio de 2022

FUIESTE PLANEADO PARA AGRADAR A DIOS

 Salmos 149:4 “Porque el Señor se complace en su pueblo”.

Existes para el beneficio, gloria, propósito y deleite de Dios.

El primer propósito en la vida debiera ser agradar a Dios con tu vida, vivir para complacerlo, cuando logres entender completamente esta verdad nunca más te sentirás insignificante.

Salmos 149:4 dice “Porque el Señor se complace en su pueblo”, podemos disfrutar y sentir placer porque Dios nos creó a su imagen. Solemos olvidarnos que Él también tiene emociones. Dios ama, se deleita, siente placer, se alegra, disfruta y hasta se ríe.

Agradar a Dios se conoce como “adoración”, la Biblia dice en Salmos 147:7 que “él se complace en los que lo adoran, en los que confían en su gran amor”. Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración.

La adoración es tan natural como comer o respirar, si no adoramos a Dios, encontraremos un sustituto para adorar, y hasta podríamos acabar adorándonos a nosotros mismos o a un idolo.

Juan 4:23-24 dice “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren”.

Para muchas personas, la adoración es sinónimo de música. La adoración no tiene nada que ver con el estilo, el volumen o el ritmo de una canción. Dios ama todos los estilos musicales porque Él los inventó.

La adoración es mucho más que música, la adoración es un estilo de vida, si cuando le cantamos lo hacemos en espíritu y en verdad, eso es un acto de adoración.

La música “cristiana” no existe como tal, sólo hay música con letra cristiana. Lo que convierte una canción en sagrada son las palabras, no la melodía. No hay melodías espirituales, si tocaras una canción sin palabras, no habría manera de reconocerla como “cristiana”.

 Cuando adoramos, nuestro objetivo debería ser complacer a Dios, no a nosotros mismos. La mayoría de los cultos “de adoración” también incluyen elementos de comunión, de edificación y de evangelización, y adorar sí tiene sus beneficios; pero no adoramos para darnos gusto, muestro principal motivo debe ser glorificar a nuestro creador y complacerlo o agradarlo.

La adoración no es sólo para el servicio religioso, es parte de nuestra vida. Se nos dice que debemos adorarlo continuamente y alabarlo “¡desde el amanecer hasta que el sol se ponga!”. La alabanza debería ser la primera actividad de la mañana cuando despertamos y lo último que hacemos por la noche, antes de cerrar los ojos para descansar.

Colosenses 3:23-24 dice “23 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.”

Cualquier actividad puede transformarse en un acto de adoración cuando la hacemos para alabar, glorificar y complacer a dios.  Este es el secreto para una vida de adoración: hacer todo como si lo hicieras para Jesús.  El trabajo se convierte en adoración cuando se lo dedicamos a Él y lo llevamos a cabo conscientes de su presencia.

Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tu creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas”.



domingo, 19 de junio de 2022

PIDELE AL SEÑOR

Jesús nos enseñó a pedir, entonces anhelemos y pidamos que el Espíritu Santo este en nuestra vida.

Pedid y se os dará (Lucas 11:9-13)

“9» Así que yo les digo: Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. 10 porque todo el que pide recibe; el que busca encuentra; y al que llama, se le abre.  11» ¿Quién de ustedes que sea padre, si su hijo le pide[f] un pescado, le dará en cambio una serpiente? 12 ¿O, si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13 pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡Cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!»”

·         Pedir a Dios con libertad es una actitud de hijo, si Jesús nos enseño a pedir es porque él sabe que el Padre está dispuesto a dar.

·         En el versículo 9 y 10 podemos ver que cada acción tiene una consecuencia, la fe debe ir acompañada de acciones para que sea efectiva.

·         Debemos buscar y pedir que el Espíritu Santo este con nosotros.

Dios quiere darme (Mateo 7:7-11)

7» Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. 8 porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. 9» ¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente? 11 pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡Cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!

·         Dios tambien quiere darnos buenas cosas aparte del Espíritu Santo, cuando leemos “buenas cosas” en el texto original en griego se refiere a algo bueno, de beneficio, saludable, agradable.

·         Pero para recibir necesitamos fe con obras (no solo palabras), así como debemos tener fe para pedir al Espíritu Santo que nos llene tambien debemos tener fe para pedir las cosas buenas que Dios quiere darnos.

·         Debemos conocer a Dios en su faceta de padre bueno y fiel proveedor.

Tambien debemos dar (Mateo 7:12)

“12 Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.”

·         Dios quiere darnos si nos acercamos a él y pedimos confiadamente como hijos.

·         ¿Cuántas personas quieren recibir de Dios, pero se les olvidad dar? La clave de pedir y recibir esta en cuanto estamos dispuestos a dar.

·         El versículo 12 nos enseña que debemos tratar a otros, así como queremos ser tratados, entiéndase dar a otros, así como quisiéramos que nos den.

·         Debemos ser de las personas que comparten con otros de lo que tenemos, de las bendiciones que Dios nos da.

·         OJO: una persona con un padre tan generoso como Dios debe ser igual de generoso con los demás.

·         Las buenas cosas que Dios nos da, así como el Espíritu Santo son para compartir.

Conclusión:

·         Quítate el miedo de pedir a Dios, no es malo pedirle cosas materiales.

·         Así como Dios desea darte su Espíritu Santo tambien quiere darte todo lo que necesitas en tu vida.

·         Dios como buen padre quiere proveerte en todo y el espera que imitemos esa generosidad dando a otros tambien, el día de hoy toma la decisión de ser una persona generosa.

·         Pídele a Dios una mayor porción de su Espíritu, atrévete a pedirle por un sueño y por lo que necesitas.

Juan 3:16 dice “16» Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”

Si Dios ya nos dio a su hijo lo más valioso del universo ¿Cómo no nos dará todo lo que necesitamos?, entonces siéntete en la libertad de acercarte y pedir en el nombre de Jesús.

 


 

 

 


domingo, 5 de junio de 2022

LA MAYOR PROMESA DE JESUS: LA VENIDA DEL ESPIRITU SANTO

Primera parte: Les conviene que yo me vaya (Juan 16:5-13)

Juan 16: 5 “Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros. 5 pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6 antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7 pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. 8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.  12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”

Imagina este momento: Jesús les habla a sus discípulos acerca de todo lo que pasaran a causa de su nombre y de como el debe irse.   Si caminaste 3 años con Jesús, viste sus milagros, escuchaste de primera mano sus parábolas, comiste y platicaste con el durante ese tiempo, lo menos que podrías querer es que se vaya.  Pero lo que mas llama la atencion en este pasaje es que Jesús les dice “Les conviene”. 

¿Porque Jesús habrá dicho eso? ¿Como es posible que sea conveniente que Jesús se vaya?

Jesús aclaro esto diciendo que el Espíritu Santo vendría cuando el ya no estuviese.  Esta fue la mayor promesa que les dio a sus discípulos y fue a través del cumplimiento de ella que ellos lograron llevar el evangelio a la mayor parte del mundo.

La Biblia menciona que hay tres posiciones del Espíritu Santo con relación a las personas, a un lado acompañando, dentro de nosotros y sobre nosotros. En el evangelio de Juan 14:17-18, se describen las dos primeras: “Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ven ni lo conoce.  Pero ustedes si lo conocen, porque vive con ustedes y estará en ustedes.” Y en Hechos 1:8 se menciona la tercera sobre nosotros.

La primera posición del Espíritu Santo respecto a las personas es cuando aún no son creyentes. Ahí el Espíritu Santo está a un lado de la persona acompañándola, convenciéndole de que necesita arrepentirse de sus pecados y poner su fe en Jesús tal y como lo dice Juan 16: 8-98 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9 De pecado, por cuanto no creen en mí”.

La segunda posición del Espíritu Santo es cuando creemos en el evangelio. En ese momento, Dios nos da un nacimiento espiritual y pone su Espíritu en nosotros. Digamos que entonces el Espíritu Santo está adentro. Cuando esto sucede, podemos empezar a relacionarnos con Dios. Y esta relación es la principal función del Espíritu cuando está en los creyentes.

 

Efesios 1:13 “En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.

 

Gracias a este nuevo nacimiento espiritual y a esta relación, nosotros deseamos más de Dios; entendemos su Palabra; y la atesoramos. Es gracias a que tenemos morando al Espíritu Santo en nosotros que ahora buscamos dejar de pecar, que deseamos adorar verdaderamente. Y es gracias a Su Espíritu en nosotros que podemos orar y relacionarnos con el Padre.

Segunda parte: Recibiréis poder (Hechos 1: 8-9)

Hechos 1: 8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 9 Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.”

“Recibirán poder y me serán testigos”, estas fueron las palabras de Jesús antes de ascender al cielo y fueron clave para la vida de ellos. Siempre que Dios nos da algo es para poder cumplir una función y un propósito, la tercera posición es cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros.

La gente, comúnmente piensa que la llenura del Espíritu Santo se expresa en “grandes” manifestaciones o en “grandes” milagros, como posiblemente sería hablar en lenguas, sanar enfermos, expulsar demonios, pronosticar eventos futuros y cosas semejantes. Pero lo cierto es que la llenura del Espíritu Santo no solo se manifiesta de esa forma, sino que también lo hace, principalmente, de maneras menos espectaculares: al compartir el evangelio a un desconocido, cuando te conmueve hasta las lágrimas una alabanza o cuando te alejas de alguna tentación, por poner algunos ejemplos.

Para poder vivir como un genuino seguidor y discípulo de Jesús, es necesario ser llenos del Espíritu Santo.  Efesios capítulo 5 el apóstol Pablo describe como debe conducirse el creyente en su vida cotidiana, entre las cosas que menciona Pablo no hay tareas espectaculares, por ejemplo, andar en paz y humildad, vivir alabando, amar a las esposas, sujetarse a los maridos, trabajar con esfuerzo, honrar a los padres y cosas semejantes. Y aunque estas tareas parecen cotidianas, el apóstol sabe que son imposibles de realizar sin la llenura del Espíritu de Dios.

A veces cometemos el error de creer que solamente las manifestaciones espectaculares del Espíritu son las que demuestran que alguien está lleno de Él, recordemos que esos son Dones o regalos que el espíritu Santo da (profecía, hablar en lenguas, sanidades, etc).

Debemos entender que, en cualquier cosa que el Señor nos ponga por delante para que realicemos, necesitamos hacerlo con su poder y que Él lo haga en nosotros. No importa si es una cosa pequeña o grande a nuestro parecer, por último, recordemos que cuando el Espíritu Santo viene sobre nosotros no podemos hacer otra cosa que anunciar a Cristo, es una reacción ante su poder.

Tercera parte: Su llegada (Hechos 2:1-4 y 2:38-41)

Hechos 2: 1 “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”

Hechos 2: 38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 39 porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. 40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. 41 así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”

La llegada del Espíritu Santo fue como ninguna otra, un estruendo en el cielo, un viento recio.  Su promesa había llegado.  Leemos a lo largo de todo este capítulo como el Espíritu de Dios lleno a los discípulos y como Pedro y los demás se levantaron a hablar de Jesús, de su obra y tres mil personas creyeron y se convirtieron al señor.

Este momento es clave porque vemos a Pedro siendo afirmado, un Pedro que ve cumplirse la promesa de que seria pescador de hombres.  Eso solo podía lograrse con el poder del Espíritu Santo.  En ese momento Pedro y los discípulos entendieron por que Jesús les dijo que les convenia que el se fuera, el señor sabía que dejaba a sus discípulos en buenas manos porque el Espíritu Santo vendría a continuarla obra en esta tierra.   Los discípulos no quedarían huérfanos porque el consolador estaba por venir.

Hay tres áreas generales en las que se mueve el Espíritu de Dios: una es glorificar a Cristo; otra en el amor; y también en la Santidad. Dentro de la tarea de glorificar a Cristo encontramos el evangelismo, la adoración, la dependencia de la gracia, etc. Dentro del área del amor encontramos todos aquellos sacrificios que hacemos hacia las personas en el nombre de Cristo. Y dentro del área de la santidad encontramos el arrepentimiento, la confesión de pecados y la resistencia ante la tentación, etc. Para todo esto necesitamos la llenura de Su Espíritu.

Para confesar un pecado a la persona que se ha traicionado es necesario el poder del Espíritu Santo. Para predicarle a un desconocido se necesita ser lleno del Espíritu de Dios. Para desprenderse del dinero y dárselo a alguien en necesidad, por amor a Cristo, se necesita el poder que viene de lo alto. Así que, si tú has hecho algo para Cristo que nunca hubieras imaginado poder hacer, has sido lleno de Su Espíritu Santo; aunque no necesariamente hayas expulsado un demonio, obrado una sanidad o algo por el estilo.

 

Conclusión y aplicación:

Hay momentos en los que parece que lo que esta pasando no nos conviene, momentos en los que podemos sentirnos desamparados y hasta huérfanos, pero es en esos casos cuando el poder del Espíritu Santo puede entrar en nuestra vida y cambiarlo todo.  Lo cierto es que, seguramente, si has nacido de nuevo has experimentado la llenura de su Espíritu, aunque probablemente ni te hayas dado cuenta.

 

Ministración y oración:

El espíritu de Dios quiere entrar en tu vida, consolar el dolor que puedas estar pasando y llenarte con su poder.  Tú vida no volverá a ser la misma despues de dejarlo entrar.  Es tiempo de conocer la mayor promesa de Jesús en nuestra vida: El Espíritu Santo.

Ezequiel 36: 26 -29 “26 Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. 27 infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes. 28 vivirán en la tierra que les di a sus antepasados, y ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. 29 los libraré de todas sus impurezas. Haré que tengan trigo en abundancia, y no permitiré que sufran hambre.”

Intercedamos por las personas para que puedan renovar su vida y estén dispuestas a caminar según los estatutos de la palabra de Dios y ponerla en obra.  Que Dios pueda ablandar sus corazones endurecidos, Amen.



domingo, 3 de abril de 2022

VENCIENDO EL MENOSPRECIO

 Venciendo el menosprecio

Leamos Mateo 26 del versículo 3 al 16 para ponernos en contexto.

El menosprecio no determina nuestro valor (Mateo 26:14-16)

¿Cuál podría ser el valor del Salvador del mundo?, y si pudiéramos asignar un valor tan preciado a algo como un ser amado ¿Qué valor sería?

Hay personas que le asignan un valor a nuestra vida según la percepción que tienen de nosotros, por ejemplo, donde vivimos, donde estudiamos, donde trabajamos, como vestimos, y con quien nos relacionamos.

Al señor Jesús, su discípulo Judas le asigno un valor al momento de traicionarlo, ¿cual fue ese valor? Treinta monedas de plata, lo que hoy en día equivale a $300 dólares, pocas veces en la historia se ha menospreciado tanto a alguien como Judas lo hizo con su maestro.

Quizás alguien no te valoro como lo merecías, pero OJO eso no determina tu verdadero valor.

Un precio incalculable. (Mateo 26:7)

Momentos antes de que Judas vendiera al señor Jesús por 30 monedas de plata, una mujer de Betania derramo un perfume de alabastro sobre el maestro.

¿Qué tenia de especial este perfume?, su precio equivalía al salario de un año de trabajo, en la costumbre hebrea las mujeres compraban y juntaban gota por gota de este perfume (ya que era muy caro) y lo guardaban para una ocasión muy especial como por ejemplo su boda.

Algunas personas se indignaron porque pensaron que era un desperdicio, pero no entendían que Jesús estaba siendo ungido para su sacrificio en la cruz y sepultura.

A algunas personas les seremos muy valiosos y a otras no, pero ¿Qué es lo realmente define tu valor?, la respuesta es simple: ninguna de las percepciones externas sobre nosotros puede definir lo que realmente valemos porque nuestro valor solo Dios puede determinarlo.

Nuestro valor lo determina Dios (Efesios 1:7 y Juan 3:16)

Efesios 1:7 dice “En el tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia”

Algunas personas pueden valorarnos o menospreciarnos según la percepción que tengan de nosotros, pero lo importante es valorarnos no por lo que tenemos o por lo que otros piensen de nosotros, sino por lo que valemos para Dios, nosotros valemos la sangre de Cristo y no hay nada más valioso que eso.

Leamos Juan 3:16 “porque de tal manera amo Dios al mundo que sacrifico a su único hijo para que todo aquel que en el crea no se pierda más tenga vida eterna”. 

Muchas personas tienen el concepto que la salvación es gratis y que no hay que pagar nada por ella y por lo tanto menosprecian su valor y pierdan de vista lo que Jesús debió hacer para que podamos disponer de ella.

La sangre de un ser santo, sin mancha y sin culpas era el único pago para satisfacer la justicia divina en relación con la paga por el pecado de la humanidad.

La justificación llega a nosotros cuando se utiliza la sangre de Jesucristo para pagar las deudas por nuestros pecados, por lo cual con la deuda ya saldada Dios puede acercarse a nosotros, abrazarnos, así mismo nosotros tenemos abierto el camino para poder ser sus hijos. 

En conclusión: para Dios sus hijos son lo mas valioso de este universo, si alguna vez te has sentido menospreciado, infravalorado y rechazado yo te animo a que vayas delante de Dios y deja que el con su amor te demuestre tu verdadero valor como persona y como hijo suyo a través de Jesús.



 

 

 

domingo, 27 de marzo de 2022

TODA OBRA DE DIOS ES PARA SU GLORIA

 Romanos 11:36 “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.

Primera parte: Todo es para El.

La gloria de Dios es el porqué de la existencia de todo, incluyéndonos a nosotros. Dios hizo todo para su gloria, pero te has preguntado ¿Qué es la gloria de Dios?  la gloria de Dios es la expresión de su bondad.

¿Dónde está la gloria de Dios? Bueno observa a tu alrededor, la vemos en todas partes, desde las formas de vida microscópicas hasta la extensión de las galaxias, en los atardeceres, en las estrellas, en el mar, el clima, en la naturaleza aprendemos que Dios es podero soy creativo. 

La gloria de Dios se ve mejor reflejada en Jesús, así lo dice San Juan 1:14 “aquel que es el verbo se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de amor y verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como hijo único recibió del Padre”.  Él es la luz del mundo, gracias a Jesús, no estamos más en oscuridad.

El mandamiento que tenemos es que debemos reconocer su gloria, honrar su gloria, declarar su gloria, alabar su gloria, reflejar su gloria y vivir para su gloria. ¿Por qué? ¡Porque Dios se lo merece! Isaías 43:7 dice “Porque yo los he creado para mi gloria, fui yo quien los formé”.

 Segunda parte: ¿Cómo puedo dar Gloria a Dios?

Leamos Juan 17:4 “Yo te glorifiqué en la tierra, habiendo terminado la obra que me disté que hiciera”.  Jesús honró a Dios cumpliendo su propósito en esta tierra, nosotros tambien podemos honrarlo del mismo modo, por eso es importante que entiendas y tengas claro cuál es tu propósito de vida.

Hay muchas maneras de dar gloria a Dios, pero lo vamos a resumir en 5 propósitos principales de nuestra vida:

Primera: Glorificamos a Dios cuando le adoramos.

La adoración es más que alabanza, canto y oración, adoramos a Dios cuando disfrutamos de su compañía, es un estilo de vida que implica gozar de Dios, amarlo y entregarle nuestra vida para que la use de acuerdo con sus propósitos.

Él quiere que nuestra adoración brote del amor, de la gratitud y del gozo, no de la obligación, entonces cuando usamos nuestra vida para la gloria de Dios, todo lo que hacemos se convierte en un acto de adoración.

Segundo: Glorificamos a Dios cuando amamos a los demás.

Nuestra segunda gran responsabilidad en esta tierra es aprender a amar como Dios ama, porque Dios es amor, y así lo honramos, Jesús nos dijo en San Juan 13:34-35 “así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros”. 

Tercero: Glorificamos a Dios cuando nos asemejamos más a Cristo.

2 corintios 3:18 dice “Así que todos nosotros, con el rostro descubierto, reflejamos la gloria del Señor como si fuéramos espejos. Y el Espíritu del Señor nos va transformando de gloria en gloria, y cada vez nos parecemos más a él.

Cuando aceptamos a Jesús él nos da una nueva vida y naturaleza, nacemos de nuevo en alma y espíritu, con el nuevo nacimiento nos convertimos en miembros de la familia de Dios. Como todo padre él quiere que crezcamos hasta alcanzar la madurez espiritual, esta madurez consiste en pensar, sentir y actuar como lo haría Jesús.

Dios quiere continuar el proceso de transformación de nuestro carácter, cuanto más desarrollemos nuestro carácter conforme al de Cristo, más reflejaremos la gloria de Dios

Cuarto: Glorificamos a Dios cuando servimos a los demás.

1 Pedro 4:10-11 dice “cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracia de Dios en sus diversas formas”

Dios nos diseñó de forma única en cuanto a talentos, dones, habilidades y aptitudes, no eres casualidad, Dios no te dotó de aptitudes para propósitos egoístas, cuentas con estas facultades para beneficiar y bendecir a otros.

Quinto: Glorificamos a Dios cuando le testificamos a los demás.

Dios no quiere que su amor y sus propósitos sean un secreto, una vez que conocemos a Jesús, El espera que la comuniquemos a los demás, todos nosotros podemos presentarles a Jesús a las personas y ayudarles a descubrir su propósito y prepararlos para la vida eterna.

En conclusion:

Vivir el resto de tu vida para la gloria de Dios requiere cambios en tus prioridades, en tus planes, en tus relaciones, en todo, algunas veces implicará el camino difícil en lugar del fácil, pero es momento de definirte ¿Para quién vivirás? ¿Para ti o para Dios? Jesús te dará todo lo que necesites para vivir para Él, no te preocupes, Dios te proveerá de todo lo necesario si decides vivir para él.

Dios te invita a vivir para su gloria, cumpliendo los propósitos para los que te creó, la verdadera vida comienza cuando aceptas a Jesús y adquieres un compromiso con él, lo único que necesitas hacer es aceptarlo y creer.

Cree que Dios te ama y que te creó para sus propósitos no naciste por casualidad, Cree que te crearon para vivir por la eternidad, Cree que Dios te eligió para que tuvieras una relación con Jesús, quien murió en la cruz por ti. Cree que, sin importar tu pasado o lo que hayas hecho, Dios quiere perdonarte.

Acéptalo, Acepta a Jesús como tu Señor y Salvador, Acepta que el perdono tus pecados, Acepta su Espíritu, que te dará poder para cumplir el propósito de tu vida, les pido que cierren sus ojos y me acompañen a hacer esta oración:

Señor Jesús creo en ti, en esta noche te abro a mi corazón y te acepto como mi señor y salvador, entra en mi vida, transforma mi ser, perdona mis pecados, inscribe mi nombre en el libro de la vida, si yo muero tengo la convicción que iré contigo, Amen.

Para finalizar leamos Juan 3:36 dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna” y Juan 1:12 “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”.



domingo, 13 de marzo de 2022

LA VIDA ES UNA ASIGNACION TEMPORAL

La vida es una asignación temporal (semana 6)

Salmo 39:4 “Señor, recuérdame cuán breve es mi tiempo sobre la tierra. Recuérdame que mis días están contados y que mi vida se acaba.”

Job 8:9 dice “Nosotros nacimos ayer, y nada sabemos; nuestros días en este mundo son como una sombra.”

Estamos de paso en este mundo, la vida en la tierra es una asignación temporal, para hacer buen uso de tu vida nunca debes olvidar dos verdades: Primero, la vida, comparada con la eternidad, es extremadamente breve.

Segundo, la tierra es tan sólo una residencia temporal. No vas a estar aquí por mucho tiempo, así que no te apegues demasiado.

Salmos 39: 4-5 dice “Dios mío, hazme saber cuál será mi fin, y cuánto tiempo me queda de vida; hazme saber cuán corta es mi vida.  Me has dado una vida muy breve, ¡tan breve que no es nada para ti! ¡Nadie dura más que un suspiro!”

La Biblia compara constantemente la vida en la tierra con vivir en un país extranjero. Este no es tu hogar permanente o tu destino final, estás aquí de paso, los verdaderos creyentes saben que la vida es mucho más que los pocos años que vivimos sobre este planeta. Tu identidad está en la eternidad y tu patria es el cielo.  Cuando entiendas esta verdad dejarás de preocuparte por “tenerlo todo” en la tierra.  

Dios es muy tajante en cuanto al peligro de vivir para el momento, adoptando los valores, prioridades y estilos de vida del mundo que nos rodea.  Coquetear con las tentaciones de este mundo es lo que Dios llama adulterio espiritual. La Biblia destaca en Santiago 4:4 “¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios”.

Sólo cuando recordamos que la vida es una prueba, un fideicomiso y una asignación temporal, es que el enamoramiento con estas cosas pierde el dominio sobre nuestras vidas.

Dios nos advierte que no nos aferremos mucho a lo que está a nuestro alrededor porque es temporal, 1 Pedro 2:11 dice “Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida”.

Nos estamos preparando para algo mejor, 2 Corintios 4:18 dice “Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno”.  El hecho de que la tierra no sea nuestra última morada explica por qué nosotros, como seguidores de Jesús, pasamos dificultad, sufrimiento y rechazo en este mundo.

 Se requiere fe para vivir en la tierra como un extranjero: Nunca te sentirás completamente satisfecho en la tierra porque fuiste creado para algo más. Tendrás momentos felices aquí, pero nada comparado con lo que dios tiene planeado para ti. Ahora entiendo porque nosotros a veces ¡No somos completamente felices aquí, lo seremos cuando regresemos a nuestra patria celestial! La tierra no es nuestro hogar final; Tu vida en la tierra no es toda la historia de tu existencia, debes esperar llegar al cielo para vivir el resto de los capítulos.

A los ojos de Dios, los grandes héroes de la fe no son los que han logrado prosperidad, éxito y poder en esta vida, sino aquellos que la ven como una asignación temporal y sirven fielmente, esperando su recompensa en la eternidad.

Cuando la vida se pone difícil, cuando te embarga la duda y cuando te cuestionas si vale la pena sacrificarse viviendo para Cristo, recuerda que aún no has llegado a casa. En la muerte no dejarás tu hogar, más bien irás a casa. En conclusión: este mundo no es tu hogar permanente.




domingo, 6 de marzo de 2022

FUISTE CREADO PARA SERVIR A DIOS

 Leamos Efesios 2:10 (NVI)” Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica”.

Primero: Fuiste puesto en la tierra para hacer una diferencia con tu vida.

Fuiste puesto en este planeta para cumplir una asignación especial. No fuiste creado sólo para consumir sus recursos, para comer, respirar y ocupar espacio. Dios te diseñó para que hicieras una diferencia con tu vida. Fuiste creado para añadir vida a la tierra, no para quitársela.

Segundo: Fuimos creados para servir a Dios:

Como leímos al inicio en Efesios 2:10 dice “Dios nos creó para una vida de obras buenas, las cuales ha preparado para nosotros”. Esas “buenas obras” son tu servicio. Siempre que sirves a otros de cualquier manera, verdaderamente estas sirviendo a Dios y cumplimento uno de sus propósitos.

Lo que Dios le dijo a Jeremías también es válido para ti: Jeremias 1:5 “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones” el nos eligió, nos apartó y nos dio una asignación especial desde antes de formarnos en el vientre de nuestra madre.

Tercero salvado para servir a Dios:

Un corazón salvo es uno que quiere servir, Leamos 2 Timoteo 1:9 que “Dios nos salvó y nos ha llamado a formar un pueblo santo, no por lo que nosotros hayamos hecho, sino porque ése fue su propósito y por la bondad que ha tenido con nosotros desde la eternidad, por Cristo Jesús”.

En el reino de Dios, tienes un lugar, un propósito, un rol y una función a cumplir. Esto le da a tu vida un gran significado y valor.  La Biblia nos recuerda que fuimos “comprados por un precio” y valemos la sangre de Cristo.

No servimos a Dios por miedo, por culpa o por obligación, sino que lo hacemos con gozo y profunda gratitud por lo que ha hecho por nosotros. Gracias a su salvación nuestro pasado ha sido perdonado, nuestro presente tiene significado y nuestro futuro está asegurado. 

Una pregunta de reflexión, ¿Alguna vez te has preguntado por qué Dios no nos llevó de inmediato al cielo en el momento que aceptamos su gracia? ¿Por qué nos deja en un mundo caído? Nosotros hemos aprendido que él nos puso aquí para cumplir con sus propósitos. Una vez que has sido salvo, Dios intenta usarte en sus planes. Él te tiene un ministerio en su iglesia y una misión en el mundo, abrázala, recíbela en el nombre de Jesús.

Cuarto, llamado para servir a Dios:

la biblia dice en 1 Corintios 12:27 “Todos ustedes juntos son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es una parte necesaria” Cada uno de nosotros tenemos un papel a desempeñar; cada papel es importante. En ningún sentido hay servicio pequeño para Dios. Tampoco hay ministerios insignificantes en la iglesia. Algunos son visibles y otros se desarrollan detrás del escenario, pero todos son valiosos, todos aportan.

San Mateo 20:28 dice “como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.  De esto aprendo que Jesús vino “a servir” y “a dar”, y esos dos verbos también pueden definir tu vida en la tierra. Jesús enseñó que la madurez espiritual nunca es un fin en sí mismo. ¡Maduramos para dar ¡

No es suficiente seguir aprendiendo más y más. Debemos poner en acción lo que conocemos y poner en práctica lo que proclamamos creer. El estudio sin servicio conlleva a un estancamiento espiritual (Breve testimonio).

Quinto, Como prepararse para la eternidad

Al final de tu vida en la tierra te presentarás delante de Dios, y Él evaluará cuán bien les serviste a otros con tu vida. La Biblia afirma en Romanos 14:12 “Cada uno de nosotros tendrá que dar cuenta personalmente a Dios”. Medita en las implicaciones de esto. Un día Dios comparará cuánto tiempo y energía gastamos en nosotros mismos comparado con lo que invertimos en servir a otros.

Recuerda sólo estamos completamente vivos cuando ayudamos a otros. Si no estás sirviendo, sólo estás existiendo; porque uno de los propósitos de la vida es servir a otros.  Dios quiere que aprendas a amar y servir a otros con abnegación. La Biblia afirma en 1 Corintios 12:12 “Cada uno de nosotros encuentra su función y significado como parte de su cuerpo”.

Dios quiere usarte para marcar una diferencia en este mundo. Él quiere trabajar a través de ti. No importa la duración de tu vida sino la donación de esta. No importa cuánto tiempo viviste, sino cómo lo hiciste, así que déjate usar por Dios.